Vulnerables

Opinión

A veces nos da por creer que somos invencibles. Lo único que nos importa es el qué dirán, el tener más amigos, el tener más cosas. Y estamos acechados por una sombra de juicios contra uno y los demás que nos convierte en seres más desconfiados, menos humanos. Es decir, tenemos preocupaciones habituales. Hasta que ocurre algo fuera de lo habitual. Una enfermedad, una crisis, ganar la lotería…

Esta vez, vino en una forma extraña, casi como sacada de un libro de ciencia ficción: una pandemia global. Llego a leer estas líneas hace unos meses y no sería consciente de lo surrealista que suena. Sin embargo, más de un mes después del confinamiento, el virus está tan extendido que es casi imposible que no te toque de cerca a alguien y eso, como todo, lo convierte en más real. Porque aquí se haya la otra característica excepcional: esta vez, nos afecta a todos los humanos. Ha tenido que ser un virus es el que nos una a cada uno de nosotros, sin importar el país, lengua, color de piel, etnia, sexo, ideología, etc. por mucho que algunos se empeñen en dividir.

4B

Sin categoría

Se me había olvidado lo mucho que echaba de menos escribir en este blog. Supongo que a veces es necesario tomarse un tiempo ¿no? para redescubrirse, para descansar, para seguir mejorando antes de volver a la rutina.

A pesar de que me ha llevado un cuatrimestre entero, por primera vez en mucho tiempo podría asegurar que no ha sido en vano. He estado cuatro meses en Nueva York, en la universidad con la que llevo soñando desde que empecé a estudiar. Pero, a pesar de que podría escribir decenas de relatos con todos los lugares, las historias y las personas que he ido encontrando en el camino, si voy a escribir sobre Nueva York, antes querría hacerlo del 4B.

A primera vista parece más bien poca cosa. Después del pasillo con luces amarillentas, el crujir de la madera del suelo y alguna telaraña en el techo, unas escaleras estrechas alfombradas como un motel de carretera te dan la bienvenida a la puerta puerta del 4B. Tras poner el código y empujar (la puerta se atranca un poco al principio), encuentras a tu izquierda con una cocina pequeña que da al baño, y un pasillo estrecho que a su vez lleva a las habitaciones y el salón.

Corre

Opinión, Relatos

Una explosión y la humareda de polvo que empezó a teñir el aire de gris ceniza consiguió acallar unos instantes a decenas de transeúntes en Puerto Banús cuyos ojos despreocupados empezaron a presentar signos de duda ante la confirmación de sus peores sospechas.

Miré a mi madre, como el acto reflejo de un crío cuando está asustado; como si hubiera dejado que mi instinto tomara el control de aquellos instantes. 

Cambios

Música en relatos, Opinión

Odio el conformismo. Tengo la certeza de que es una de las cosas que más temo. Nunca cambiar. No moverme. Parecer que estoy estancada en un mismo lugar, como si muriera antes de tiempo.