4B

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Se me había olvidado lo mucho que echaba de menos escribir en este blog. Supongo que a veces es necesario tomarse un tiempo ¿no? para redescubrirse, para descansar, para seguir mejorando antes de volver a la rutina.

A pesar de que me ha llevado un cuatrimestre entero, por primera vez en mucho tiempo podría asegurar que no ha sido en vano. He estado cuatro meses en Nueva York, en la universidad con la que llevo soñando desde que empecé a estudiar. Pero, a pesar de que podría escribir decenas de relatos con todos los lugares, las historias y las personas que he ido encontrando en el camino, si voy a escribir sobre Nueva York, antes querría hacerlo del 4B.

A primera vista parece más bien poca cosa. Después del pasillo con luces amarillentas, el crujir de la madera del suelo y alguna telaraña en el techo, unas escaleras estrechas alfombradas como un motel de carretera te dan la bienvenida a la puerta puerta del 4B. Tras poner el código y empujar (la puerta se atranca un poco al principio), encuentras a tu izquierda con una cocina pequeña que da al baño, y un pasillo estrecho que a su vez lleva a las habitaciones y el salón.

2017

Relatos

Al 2017:

No llevaste ni una hora y ya hubo un atentado en Estambul, ni un día y dos mujeres fueron asesinadas por maltrato. 2016 te ha dejado las cosas chungas ¿eh? Un mundo lleno de heridas por todas partes. Muchas abiertas; algunas, cicatrizándose y otras parcialmente cerradas. 

A tu defensa, diré que han nacido tres niños sanísimos en el mismo instante en el que los españoles coreábamos tu nombre atragantados por las uvas. También te diré, que hay esperanzas puestas en ti; 2016 fue un año convulso, pero no faltaron los momentos felices, ni las risas compartidas, los abrazos cálidos o los besos apasionados. Es cierto que se llevó a grandes personalidades del cine, la música o la literatura y que fue testigo, como desgraciadamente tú seguirás siéndolo, de las cruentas guerras que afectan a millones de inocentes, del derramamiento injusto de sangre; de hecho, en términos globales quizás no fuera el mejor año. Pero la cosa cambiaría si nos fijáramos en las pequeñas cosas que pasaron desapercibidas, como en esa película que emocionó hasta las lágrimas, en aquello a lo que tenías tanto miedo y conseguiste superar, aunque fuera algo tan simple como matar una araña en la habitación, ese concierto en el que te dejaste la voz, esa persona que de pronto lo cambió todo, aquella fiesta que jamás terminó, el inicio de un nuevo proyecto, esa canción que encontraste por casualidad y que sigue en tu cabeza,…

En resumen, creo que lo tienes difícil 2017. Realmente va a ser difícil que consigas superar un año tan explosivo y contradictorio como lo fue tu predecesor; sin embargo, al verte aún tan vacío, con unos 365 días llenos de posibilidades me pregunto si cuando estés acabando seguiré pensando lo mismo. A lo mejor nos das una sorpresa, a lo mejor le das un poco de luz a tanta oscuridad, a lo mejor curas alguna que otra herida, y disminuye la violencia, el maltrato, la discriminación y traes un poco más de cariño al mundo, la humanidad entera te lo agradecería. 

Un saludo enorme y afectuoso, 

Y por si se me olvida, ¡felicidades!