Realidad en porcentajes

Música en relatos, Opinión

Sí, lo reconozco, me gusta visualizar las cosas a futuro en porcentajes. Por ejemplo: ‘eso que te digo, estoy 80% segura de que pasará, ya lo verás’. Como si dando un número hiciera un resultado más preciso, como si le diera más credibilidad a lo que digo; sin embargo, son solo eso, porcentajes. Además, soy más de letras.

Se abrió el telón

Música en relatos, Relatos

Shakespeare dijo una vez:

“El tiempo es muy lento para los que esperan,
muy rápido para los que temen,
muy largo para los que sufren,
muy corto para los que gozan.
Pero, para quienes aman,
el tiempo es eternidad.”                      

Semana Santa, ¿y por qué no?

Música en relatos, Opinión

Por fin.

Una semana libre.

Es cierto, muchos tenemos trabajos, exámenes y mil cosas por hacer pero, es innegable que las condiciones no son las mismas.

Por fin, los que están lejos vuelven a casa; por fin nos administramos nuestro tiempo, el trabajo y el ocio a nuestro gusto, por fin podemos descansar, aunque sea un poco, dejando de lado la rutina del día a día, nuestras preocupaciones, centrándonos en la familia, el descanso y para los más semanasanteros, las procesiones… ¿me falta algo?

Soy cristiana. Sé que a veces, esa información no está políticamente bien vista pero últimamente me da igual. Vivimos en un mundo donde encasillamos a las personas según mil parámetros distintos sin percatarnos de que las personas, como tal, somos diferentes, únicas e irrepetibles. O sea, está bien sentirse parte de un grupo, siempre y cuando seas consciente de que no todas las personas son iguales. Por ejemplo, soy cristiana sí, y practicante, pero también defiendo el movimiento LGTB, respeto a todas las personas diferentes a mí, la libertad de cualquier individuo siempre y cuando no coaccione la de otra persona, el derecho a decidir sobre tu propia vida conscientemente, y no digo que yo tenga la verdad absoluta, pero sí demostrar que cada persona es un mundo en sí misma.

El caso es, que desde pequeña me han tratado de enseñar que la Semana Santa era, como su nombre indica, Santa. Una semana de reflexión, de acercarse a la religión, de ver qué camino está tomando tu vida, de servirte como un empujón para el resto del año y los pasos ayudaban a adentrarme en ese sentimiento místico e intrigante que traía consigo la semana.

Pensándolo concienzudamente no es mala idea. Al fin y al cabo nos encontramos a mitad de jornada, de curso, casi de año… está bien tomarnos un descanso y reflexionar acerca de todo el torbellino de cosas que suceden en nuestra vida. Es hora de hacer las paces con nuestros demonios, de tender la mano a los amigos, de dejar ir aquello que te frene, de saltar de un puente hacia lo que de verdad amas, y si no lo sabes, de buscarlo, porque créeme, hay algo.

Es momento que dejes atrás tu orgullo, tus envidias, tus celos y empieces a amar a todo lo que te rodea, de valorar todo lo que tienes. Porque eres tan afortunado de estar leyendo esto a través de un ordenador o del móvil, de tener una casa y conexión a internet, de tener en tus manos el poder de, al menos, subsistir.

Pero no vale solo con subsistir, tienes que existir, tienes que vivir al máximo y para ello, necesitamos examinarnos internamente y ver qué cosas pasan por nuestro interior, de buscar metas y luchar por ellas, de cambiar el mundo, o al menos, el nuestro.

Al fin y al cabo, ¿Por qué no?

 

 

Ladrón

Relatos

Respiraba entrecortado. Lo había logrado. Por los pelos.

Me acomodé apoyándome a la fría barandilla mientras observaba como el hombre echaba la vista más allá del ventanal esperando encontrar a alguien al otro lado, pero el metro había sido más rápido y lo único que divisó fue la oscuridad del subterráneo.