Dos días de vida

Opinión

Ella lucía como la mujer más hermosa del mundo. Incluso con esos pequeños tubos que le ayudaban a respirar. Incluso con el vestido blanco improvisado de última hora, incluso sin poder sostenerse en pie, se mantenía firme en la silla. Y Dios… esa sonrisa… por esa sonrisa habría dado la vida misma…

Solo sé sincero

Música en relatos

Mario suspiró. Esperaba impaciente una señal. Cualquier cosa que le ayudara a obtener la respuesta a alguna de sus miles preguntas. Se apoyó contra la fía roca que conformaba el monumento y observó a lo lejos la delgada línea que separaba el cielo de la tierra aun sumida en oscuridad.

Alguien se sentó a su lado.

– ¿Puedo?