Mariposas de luz

Relatos

«No dejes que se escapen las mariposas.

Sé que son huidizas, que es difícil encontrarlas, que hacen que tiemble todo el ecosistema, que hacen cosquillas; y no unas cosquillas agradables, sino unas incómodas cosquillas que se presentan en el peor momento posible.

No importa. Da igual. No le hagas caso al resto, que te dirá que son alucinaciones tuyas, que las mariposas no existen y que probablemente estés intoxicado por algún agente externo. Esas son tonterías que se tragan los idiotas que están cagados de miedo por dentro. ¿No me crees? Te aseguro que esa apariencia de indiferencia es solo una tapadera. Al fin y al cabo la gente tiene un miedo acojonante a todo lo desconocido.

Luego estarán todos aquellos simplistas que achacarán esas mariposas a un solo sentimiento. Ja. Es mucho más que eso, te lo aseguro, esas mariposas son especiales. Si solo pudieras echarles un vistazo, verlas como yo las veo, quedarías prendado de ellas. Son brillantes, como si estuvieran hechas de luz, puras y letales a la vez, un solo vistazo basta para estar rendido a sus pies, y si eres lo suficientemente perspicaz como para atraerlas el tiempo suficiente te darán el mejor regalo del mundo.

— ¿Cuál?

— El impulso necesario para mover montañas.»

Ojos estrellados

Relatos

Querido diario:

Tengo un hermano. Se llama Hugo. Tiene ocho años y le gustan las estrellas. En realidad, siente fascinación por las luces en general y cuando se le presenta un cielo estrellado, ya sea en una fotografía o en un dibujo, simplemente se queda absorto.

Aquella imagen… es hermosa.

Sol y Luna

Relatos

Hay un momento del día en el que Sol y Luna se encuentran en el cielo de la tierra. No perdura mucho tiempo, pero sí lo suficiente como para poder intercambiar algunas cuantas palabras. Un corto saludo quizás, alguna mirada de reojo o incluso, si Sol había tenido un buen día, hablaba entusiasmado de todo lo que había presenciado.

Resiliencia

Opinión, Relatos

Todo el mundo, sin excepción, se enfrentará a problemas a lo largo de su vida. A todos nosotros nos siguen esperando piedras en el camino, algunas incluso tan grandes que pensemos que son imposibles de derribar. Quizás haya veces donde decidamos rodearlas; otras, seguramente nos demos media vuelta o incluso podríamos desviarnos de nuestro propio camino con tal de no dar de bruces con ellas. 

Tormenta y parchís

Relatos

Ángela se acomodó en el sillón y sacó el móvil.<<Cincuenta notificaciones de whatsapp…>>. Suspiró mientras lo desbloqueaba.

Se dispuso a contestar a cada uno de los grupos y personas.

-¡Menudo tiempo! -comentó su padre entrando en el salón. Saludó a su mujer y sus tres hijos.

Como respuesta, un trueno sorprendió a la familia.