Dos días de vida

Opinión

Ella lucía como la mujer más hermosa del mundo. Incluso con esos pequeños tubos que le ayudaban a respirar. Incluso con el vestido blanco improvisado de última hora, incluso sin poder sostenerse en pie, se mantenía firme en la silla. Y Dios… esa sonrisa… por esa sonrisa habría dado la vida misma…