El calor de la nieve

Música en relatos, Relatos

Dio una palmada, desprendiéndose de los copos que se habían incrustado en sus guantes. Acto seguido, sopló en sus manos consiguiendo que el calor de su garganta se transformara en vaho que acariciaba sus mejillas y su nariz, completamente roja. Mientras lo hacía, no pudo aguantarse una risa de emoción.

Esmeralda, mejor conocida como Esme, Esmi o Fósforos, pues se había ganado la fama de incendiar cualquier discusión que existiera, llevaba esperando ese momento un año. Dio unos pasos y cerró los ojos, encantada por el sonido de sus botas, disfrutando del crepitar de la nieve.