Nuestra historia

Opinión

El 2020…

No creo que los libros de historia, los informes o los estudios puedan explicar a las futuras generaciones todo lo acontecido en el 2020. No cabe en mi cabeza como tantas vidas de personas cercanas y lejanas se han convertido en una cifra dentro de la Historia universal de la humanidad. Una cifra odiosa, espantosa, en continuo crecimiento, como un agujero negro que se traga todo lo que toca. Y lo peor es que al final de todo, se resumirá con una frase: “El 2020 marcó un antes y un después…”. Una frase que esconde muertes, luchas, milagros, familias…

En los libros de texto prevalecerán los discursos políticos, las acciones que tomaron la OMS, la UE, los gobiernos nacionales… Las restricciones, las medidas, las fechas, los números… Las realidades de los ciudadanos corrientes, como tú o como yo, quedarán relegados a las crónicas, a la ficción, a las historias que contaremos a nuestros hijos y nietos. Por alguna razón, me imagino cómo sería una conversación con una persona presente en una Guerra Civil, o un judío escapando de los nazis, o un tripulante en la Pinta que veía la tierra del Nuevo Mundo. Me pregunto si me hablarían de las cifras, de los datos que estudiamos, de las ideologías, de la política o si, por el contrario, encontraría historias desgarradoras de pérdidas de amigos, anécdotas divertidas de colegas que superaron una enfermedad de muerte, promesas a sus amadas de volver sanos y salvos a casa, relatos que me hicieran reír, emocionarme y sobre todo, relatos con los que empatizara. Hay algo que a pesar de las circunstancias, no importa cuáles sean, nos sigue conectando a todos en cualquier época, una necesidad de colaboración, un deseo de superar los obstáculos, sentimientos de amor, felicidad, tristeza, amargura, nervios, dudas, miedos, satisfacción…

A veces tenemos la desfachatez de creernos el sol dentro del sistema solar, cuando en realidad, no llegamos a un planeta: somos rocas, una llamarada, una gota de agua. Y no digo que estos elementos no sean importantes, ellos conforman gran parte del sistema, unidos valen más que el sol aislado. Lo que intento explicar es que si algo he aprendido del 2020 es que no sirve de nada tener esquemas de grandes planes a futuro si dejas de lado los momentos que te construyen como persona, si ignoras tus propias historias, si no te permites sentir la vida tal y como viene. Con su adrenalina, con su montaña rusa, si no dejas fluir las risas, los llantos, los gritos y los susurros. La vida se mueve tan deprisa, que si no te paras a ver tu alrededor, podrías dejar de verla para siempre. Y, joder, si has llegado hasta aquí, si has sobrevivido el 2020, ¿no crees que te mereces empezar a vivir? Vive en esas miradas, en esos ratos con tus seres queridos, en esas caricias, en esa serie que tanto te gusta, en ese libro, en esa canción que te empuja a correr un poco más.

No somos una cifra. No somos un número. Olvidémonos de hacer Historia y empecemos a crear historias. De las de verdad. De las que nos hacen vivir.

2 comentarios en “Nuestra historia

Responder a Marta Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s