Olas

Música en relatos, Opinión

Es en el momento en el que no reconoces a quien te devuelve la mirada al otro lado del espejo.

En el que te cuesta ser quien crees que eres.

En el que tú ya no eres tú del todo.

¿De qué tienes miedo?

Te hundes.

Ya no haces las cosas que antes te apasionaban. Has perdido la fe en ti y te dejas llevar por el curso de la vida como un peón más con el que juega sin reglas.

Y a ti te da igual.

¿Qué sientes? O ¿qué no? ¿qué es lo que ahora te hace feliz? ¿qué es lo que te empuja hacia delante? ¿cuáles son tus metas?

Piénsalas, piénsalas bien y encuentra algo con lo que agarrarte para no hundirte. Respira y mira a tu alrededor. No eres la única persona. Hay tantas personas perdidas que ni siquiera te habías dado cuenta de que no estabas solo. Sigues teniendo miedo.

Pero sacas la energía que te queda y nadas.

Vuelve a encontrar las cosas que te gustan. No tienen por qué ser las mismas que antes. Has cambiado. Todos lo hacemos. Y está bien. Por un segundo, piensas que la ignorancia te haría más feliz, pero tú siempre odiaste no saberlo todo. Necesitas cada razón, cada por qué, para cada situación o persona. Necesitas hacer algo que marque la diferencia, sentirte útil. Y eso, atrae problemas.

Una ola rompe y te hundes.

Otra vez. La vida está llena de olas y casi nunca las ves venir. Enfados, mentiras, traiciones, personas que creías eternas se van y otras tienes que apartarlas tú aunque te rompan el corazón en mil pedazos. Personas disfrazadas de corderos y lobos, personas que inevitablemente se van a lo que tú esperas que sea un lugar mejor. Y decepciones, muchas decepciones.

Pero sales a flote.

Y una voz en tu interior grita: nada. Y eso es lo que haces. Nadar. Porque no hay otra opción, porque solo te queda eso. Y volviendo al bucle recuerdas aquello por lo que nadas. Y el sol empieza a asomarse entre las nubes. Y descubres que no se te da mal nadar, que hasta te gusta, y sueñas con la arena, y te ríes y piensas:

La orilla está cerca.

4 comentarios en “Olas

    1. Muchas gracias! Es cierto que por inercia siempre vamos a sacar la cabeza para respirar un poco de aire y quizás esa misma inercia, o esas ganas de vivir son las que nos empujan a seguir hacia delante, a aferrarnos a nuestros sueños ❤

      Le gusta a 1 persona

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