Al chico y la chica que esperaban un aliento

Música en relatos, Opinión

Esto no es ninguna de mis reflexiones.

No.

Es más bien una carta; sin embargo, diferente al resto de cartas que probablemente se hayan escrito. La dirijo a dos personas- ellas saben quienes son- aunque quizás no les haga tanta gracia cuando sepan que esto, querido lector, es una carta de odio.

 

Os odio,

Debí de haberlo visto venir desde el primer momento que intercambié un par de palabras con vosotros. Pero no lo hice, y seguí vuestra conversación como pieza que trata de encajar en un sitio que no es el suyo, lo que sea con tal de no quedarse sola… y no obstante, ¡sorpresa! resultó que sí que encajaba, tan solo lo miraba desde el ángulo equivocado.

Os odio porque vosotros no sentisteis lo mismo. ¿Cómo fue lo que dijisteis? ‘creíamos que eras una chica timidilla, silenciosa… y luego te conocimos’, cabrones los dos. Odio como os encanta picarme, continuamente, una broma detrás de otra sin descanso, ¿dónde queda mi dignidad?

Por favor, chica, si salimos de compras y nos contamos nuestras vidas a las pocas semanas de conocernos. ¿Y esas confianzas de dónde salieron? Y tú, chico, siendo ese despertador matutino. Que si ‘no llegues tarde’ que si ‘no te quedes dormida’…. calaste mi vagueza bien pronto ¿eh?

Os odio porque estáis siempre ahí. Por ser esos padres que echaba en falta en Madrid, siempre pendientes de mí. Sobre todo con los estudios, (‘recuerda que la semana que viene hay examen de historia’ y ‘no te olvides de hacer las frases de lengua’), jamás había conocido a nadie que se preocupara tanto por cómo llevaba el curso otra persona, hasta vosotros. De hecho, os debo en parte el verano que me espera, así que ejemgraciasejem.

Odio como confiáis en mi. Atreviéndoos a contarme vuestros secretos más íntimos. Abriendo mi coraza, dejándola medio abierta para que pudierais entrar y salir cuando os diera la gana.

Os odio porque me habéis visto en las peores- literalmente-. Por aguantarme. Por entenderme cada uno a su manera.

Chica, hablas conmigo y me das buenos consejos sobre como lidiar en distintas situaciones. Odio tu preocupación por mí. Con lo buena que era guardando mis sentimientos…

Por el contrario, chico, odio que nunca preguntes qué me pasa cuando es obvio que hay algo. Pero te odio aun más por animarme en su lugar con tus bromas y gestos, muy a tu manera.

Odio vuestras risas, vuestros ánimos, vuestra determinación. Odio vuestras inseguridades, vuestros miedos, vuestros problemas. Odio que seáis incapaces de veros con mis ojos, de ver lo jodidamente increíbles que sois.

Pero, por si aun no lo habéis pillado: os odio. Completamente. Con todo mi corazón.

Así que, por favor, prometedme una cosa,

Continuad haciendo que os odie el curso que viene ¿vale?

 

Snow Patrol- Chasing Cars

 

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