Resiliencia

Opinión, Relatos

Todo el mundo, sin excepción, se enfrentará a problemas a lo largo de su vida. A todos nosotros nos siguen esperando piedras en el camino, algunas incluso tan grandes que pensemos que son imposibles de derribar. Quizás haya veces donde decidamos rodearlas; otras, seguramente nos demos media vuelta o incluso podríamos desviarnos de nuestro propio camino con tal de no dar de bruces con ellas. 

Sin embargo, está en nuestra mano decidir el cómo enfrentarnos a cada piedra, aunque no siempre es tarea fácil. Es por ello que en esos momentos donde nos vemos incapaces de superar un obstáculo, o varios a la vez, allá donde se ha perdido la esperanza y la fe en la vida, una voz interior susurra su nombre: resiliencia.

<< Había una vez unos padres con tres hijos. El mayor de ellos, Esteban, creció sano y fuerte, convirtiéndose en el alumno más joven en conseguir cinturón negro de su escuela. Tenía una risa estridente y bromeaba continuamente con sus compañeros. El mediano, Hugo, tuvo el don de la palabra desde edad temprana, era capaz de convencer a quien fuera, justo, amable y cariñoso; amaba a su familia. El pequeño, Gabriel, era un poco más callado y reflexivo, pero más despierto que sus otros dos hermanos. Le gustaba la aventura, era valiente y extremadamente sincero. 

Sin embargo atravesaron un bache económico que acabó convirtiéndose en el mayor caos de sus vidas. Fueron desahuciados y el padre emigró del país en busca de algún trabajo mejor remunerado con el fin de volver a sustentar a su familia. La madre, por el contrario, no soportaba estar lejos de su marido y tuvo que ser hospitalizada a causa de una depresión.

Los tres hijos estaban rotos por dentro. El fuerte de Esteban lo expresó con ataques de llanto, su corazón se volvió tan frágil que sentía que lo más fácil sería acabar con el sufrimiento de una manera rápida. Por el contrario, el dulce Hugo endureció su corazón. Se entregó a la vida como si nada importara y se cubrió de indiferencia y frialdad con el fin de protegerse a sí mismo. Gabriel, por el contrario, partió en busca de un trabajo. La conducta de sus hermanos les impedía avanzar y buscar soluciones pero Gabriel, que había llorado en muchas ocasiones y que se había hecho el fuerte en muchas otras, no paró hasta encontrar un trabajo.

Fracasaba una y otra vez y las fuerzas le flaqueaban pero luego volvía a intentarlo hasta que por fin le dieron un puesto como camarero en un restaurante, que resultó ser el elegido por un millonario en su paso por España. Sintiéndose generoso, le dio una propina considerable y agradecida ante los servicios del camarero que le había atendido, Gabriel. 

Poco a poco, este consiguió pagar las deudas, un piso barato a las afueras de Madrid, ayudó a su madre, consiguió hacer volver a su padre e hizo que sus hermanos volvieran a ser ellos mismos, mientras las heridas de sus corazones se iban cicatrizando y un vínculo mucho más grande se formaba entre ellos. >>

Resiliencia: capacidad de sobreponerse a las adversidades del camino.

Dime, ¿quién eres? ¿Por fuera eres fuerte como Esteban pero que ante la dificultad se vuelve frágil y vulnerable? ¿Eres como el bueno de Hugo, que al final enfría su corazón para no sufrir? ¿O eres como Gabriel, que ante toda la dificultad y fallar continuamente sigue intentándolo hasta el final?

2 comentarios en “Resiliencia

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